• Mariee Gómez

Química para evangelizar


Tengo que decirlo. Estoy cansada de ver tantas peleas en redes sociales entre alumnas. Ni un mes, no va ni un mes de clases y ya he visto más de 5 vídeos de niñas que ni han aprendido a multiplicar bien agarrándose a puños y detrás, una multitud de estudiantes poco cultos y amantes de los espectáculos ajenos de pena gritando barbaridades y fomentando más el ambiente de caos en una institución que debería suponer un lugar de educación y valores. ¿Adónde vamos a quedar? Y empiezo este tema con esta situación porque me molesta ver cómo la juventud se va a pique literal gracias a estas acciones que aparte de ser completamente erróneas, son compartidas por miles de personas que se mofan y burlan de la poca inteligencia humana que hay rondando por ahí. ¿Dónde están los padres de esas niñas? ¿Dónde queda el ejemplo de amor que Jesús nos enseñó para que cese la violencia y reine la paz?

Viendo estos episodios lamentables me pongo a analizar en la triste realidad futura que nos espera. Parte del sistema de estereotipos que acompleja y encierra a la sociedad es porque las mismas personas se llegan a colocar en un escalón del cual no piensan subir. Son muchos los jóvenes y hasta niños que por miedo, presión grupal y falta de amor se quedan estancados en abismos sociales que impregnan la sociedad de odio, falta de educación, poca cultura y baja moral. Estas peleas llenas de rencor y hambre de venganza son un signo visible de que la juventud cada día más pierde un porcentaje de dignidad humana, haciéndonos quedar como el hazmerreír de la sociedad. Y aunque existen muchos jóvenes que buscan crecer profesionalmente y en la fe y muchos ejemplos a seguir, siempre debemos mirar a la oveja perdida, representada de forma literal en cada muchacho que pierde su norte y se ve absorbido por el mundo tan contaminado que tenemos. Parte de esta realidad es posible debido al hecho de que en los colegios, lugar de aprendizaje donde los estudiante pasan prácticamente todo el año, no cuentan con la supervisión de sus padres ni de adultos responsables que velen por su calidez humana. Los profesores hacen su mayor esfuerzo, sin embargo, es mucho más complejo el hecho de llegar a formar en fe y valores a un chico que en su vida ha conocido al Señor y que no tiene la mínima idea de lo que es tener un encuentro personal con Jesús, el Salvador.

Sé que esto deja un sabor amargo, pero es esencial para dar paso al tema de esta ocasión: hay que evangelizar desde la escuela. Sé que tú que me lees estás o estuviste en la escuela y de seguro lidias o lidiaste con jóvenes de temperamento difícil y de ideas radicales. Quizás en algún momento te sentiste incómodo, lo señalaste, criticaste y hasta ignoraste para evitar problemas, pero te pregunto, ¿por qué no buscaste ser un buen joven católico y evangelizarlo? ¿Tuviste miedo? ¿Pena? ¿Querías cuidar tu reputación y no parecer un defensor de la fe? ¿Acaso ser un buen católico tiene edad de inicio?

Quiero invitarte a ser ese hermano lleno de amor y misericordia que pueda ponerse de pie en medio de la ola de comportamientos inadecuados y ser un ejemplo para la sociedad que llegue a cambiar actitudes y a hacer entrar en razón a los jóvenes. Hoy, Jesús te llama a dejar el miedo al qué dirán y ponerte de forma valiente y firme su camisa para llevar la Buena Nueva a todos, iniciando desde el colegio. No se trata de señalar ni de hacer sentir inferior a los demás, al contrario, es un arte de amor y tener ganas de enseñar para contagiar ese ejemplo de Cristo a tus compañeros de colegio.

Mariee, ¿entonces qué puedo hacer para evangelizar en mi escuela? Aquí algunos tips:

  1. Empieza por dar el ejemplo: Da los buenos días, saluda con cortesía, sé responsable, en fin, que todo tu comportamiento sea testimonio sin siquiera decir una palabra para enseñar.

  2. En tu tiempo libre, promueve la lectura: hay colegios y hay colegios. Pero para aquellos que se encuentran con horas libres y profesores que faltan cada dos días, aprovecha este tiempo de ocio para reunir a tus compañeros y compartirles la Palabra, invitarlos a leer la vida de algún santo y si eres de los chicos digitales, muéstrales aplicaciones para el celular o películas católicas o con mensajes de fe que puedan ver. Y allí mismo armas un “parquin” en una casa para ver “Cristiada”, ¿no?

  3. No a la violencia escolar: si en tu colegio suceden estos eventos desafortunados que mencioné arriba, no seas un mirón más o cizañoso que promueve que la pelea aumente o peor aún, sea grabada para exponer a tus compañeros. Al contrario, busca ayuda con tus profesores o inspectores y cuando veas el ambiente tenso, busca promover el diálogo y los valores para no llegar a dichos extremos que denigran a cualquier ser humano.

  4. ¡Sé un buen promotor!: Pero no de discotecas o eventos llenos de música vulgar y personas con un sentido paralelo a lo que significa estar vestido, sino que sé un agente de mercadeo activo que promociona retiros, eventos católicos, conciertos y encuentros juveniles para dar a conocer a muchos jóvenes que no tienen idea alguna de lo que son dichos eventos y así animarlos a una nueva experiencia de fe que será muy enriquecedora. Y de plano si no sufres de pena, hasta puedes animarte a pedir permiso en el acto cívico o en alguna actividad macro del colegio para promocionar estos eventos.

  5. ¿Adónde iremos en el fin de semana?: ¡a Misa! Sabemos que la amistad en el colegio no sólo queda entre salones de clase sino que también incluye salidas y fiestas los fines de semana. Sé un agente inspirador y lleva a tus amigos a Misa. ¡Sí, a Misa!

De seguro se te ocurrirán muchas formas de evangelizar en tu colegio y ayudar a disminuir un poco la mentalidad de los jóvenes que creen que Jesús no es necesario en sus vidas. Que este año escolar esté lleno de aprendizaje, buenas notas, éxitos y muchas ganas de evangelizar. Que la escuela sea el destino oficial para conocer también a Jesús a través del futuro: los estudiantes, profesionales del mañana y testimonios de amor desde hoy. Bendiciones.