• Ayleen Sánchez

Any regresa a la realidad, un propósito


(Imagen por: Fe Creativa https://www.facebook.com/fecreativaoficial/?fref=ts)

La semana pasada Any se sentía muy mal emocionalmente pues tenía problemas familiares, con sus amigas, con la universidad, entre otras cosas.

Siempre andaba triste, incluso un día se enojó y lloró por cosas que no tenían sentido. Les pidió a unas amigas que la escucharan, porque tenía cosas guardadas y necesitaba expresarlo. Ella les explicó lo que sentía y la aconsejaron, pero aun así se sentía mal, nada la hacía sonreír. Any sentía que las cosas no iban a mejorar, llegó a la universidad, dio clase normal, y acompañó a una compañera a su departamento, en un instaste empezó a llorar y no sabía por qué y su amiga no se dio cuenta de lo sucedido.

De regreso a la universidad su amiga Ana Liz le iba contando su anécdota de fin de semana, ella aún no se daba cuenta de que a Any le pasaba algo, pues estaba sonriendo y molestando como todos los días. Entonces, Any le dice a Ana Liz, ¡estuve llorando!, Liz quedó sorprendida y le preguntó ¿pero por qué? Any le explicó lo que sentía, y Ana la miro fijamente y le dijo: ¡Sabes que no te puedes pasar la vida llorando! ¡Tú puedes lograr las cosas que quieres lograr! ¡Enfócate, Any! ¡Dios tiene un propósito para ti!Y así continuaron hablando hasta hacerla sentir mucho mejor.

Any me cuenta que ella que nunca haba sentido algo tan sensacional como lo que sintió hablando con Ana Liz. Ella me dice que fue una experiencia especial, pues necesitaba que alguien le recordara su propósito en la vida, muchas veces como jóvenes nos dejamos llevar por el mundo y los problemas, no confiamos en Dios como Padre.

Any le quiere agradecer Ana por ser un instrumente de Dios, por hacerla reaccionar ante la realidad, que Dios la ama y nunca la dejara sola como ella pensaba. Esto lo debemos tener presente en cada momento de nuestra vida.

Joven, no te dejes abatir por los problemas, no permitas que te quiten la sonrisa y la alegría que Dios te da.

(Mensaje de Dios) La decisión más frecuente que tendrás que hacer será confiaras en Él o preocuparte. Nunca lograrás lo que quieres si te limitas a lamentarte pero puedes confiar en mí cualquier cosa que sea. ¡Confía en mí!