• Willy Martinez

#ReflexiónDelEvangelio: Den al César lo que es del César


Jesús nos regala en cada momento la experiencia placentera de como buenos cristianos disfrutar del banquete apetecible de su palabra y poder descubrir en cada letra el sentido de ser cristianos, en esta ocasión no es la excepción, es así como Mateo nos invita a disfrutar de estas grandiosas palabras y descubrir el actuar de Jesús en nuestras vidas.

Se le presentan unos fariseos a Jesús, queriendo que Él dijera lo contrario a lo que Él mismo enseñaba, pero lo que ellos deseaban escuchar, que era algo diferente para así acusarlo, y vemos desde este momento como este era perseguido al cumplir con la voluntad de Dios, hablamos de impuestos y de monedas y de una manera muy peculiar de una moneda que en su inscripción tenía la imagen de la autoridad: el César, y como después de la pregunta: ¿es lícito pagar el impuesto al César o no?, el Señor responde luego de preguntarles a ellos mismos: ¿de quién es la imagen en la moneda? “pues den al César lo que es del César”, es así como se nos muestra una primera parte de esta gran frase que analizaremos en este día.

Que significa pagar impuestos o más bien dar al César lo que le pertenece, en un mundo donde las injusticias, los gastos y las maneras de que el pueblo moderno pague por cada cosa que se realice, actuar según las necesidades de este tiempo se torna a veces un poco difícil.

Pero Jesús nos enseña a actuar así como Él lo haría, cumplir como verdaderos cristianos con la voluntad de los tiempos pero vistos desde la perspectiva de la vida cristina, con todos los derechos y deberes de esta sociedad. Es por eso que al ver que a nuestro hermano se le está actuando de manera distinta, es deber de este cristiano hacer valer los derechos que a este le competen y así cumplir con la voluntad de Dios.

Pero hacen falta unas palabras para completar la frase: “den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.

Que difícil se torna muchas veces dar a Dios lo que es de Dios, cuando tú mismo como persona eres de Dios y quizás ese es el detalle que no hemos aún comprendido, soy hijo de Dios ósea que yo mismo soy propiedad de Él, Él ha permitido que muchas de las cosas que ocurren en mi vida pasen, que muchos logros pasen, que muchas amistades pasen y que muchas experiencias de Dios pasen, solo porque Dios así lo quiere. Entonces ¿por qué le fallo a Dios? Es la pregunta que nos debe interpelar durante esta semana, nada de lo que hago debe ser para agradar a mas nadie que a Dios, porque en cada actuar debo reflejar la alegría de ser hijo de Dios y más que todo la alegría de ser cristiano.

Y esta es una gran noticia que merece ser compartida.