"La delgada línea de tener que madurar"

August 4, 2018

La canción de Britney Spears “I’m not a girl, not yet a woman” me vendría muy al hilo con esta situación. Técnicamente teniendo 26 años debo ser una mujer hecha y derecha, con mis metas claras, mis emociones controladas y mis caprichos ya eliminados y en la papelera de reciclaje. Pero toda esa definición es sólo la expectativa vs mi clara y algo drástica realidad. Hay personas que maduran por obligación, les toca crecer solos, tienen alguna experiencia fuerte que los marca o simplemente su ambiente no es el más acogedor para darse el lujo de crecer y madurar a paso de tortuga. Otros, en cambio, se ven varados en la delgada línea de “crecer” y sienten que toda la vida es un viaje donde los demás deben velar por ellos y solucionarles cada detalle incómodo que surja.

 

Y luego estoy yo, la temible excepción a la regla porque no me siento identificada con ninguna de las dos. Si el término semi – independiente o al contrario, semi – dependiente existiera, creo que sería la imagen ilustrativa del concepto. Y repito, 26 años vividos es la cifra de la cumbre de la madurez donde eres tremendamente joven aún pero ya tomas las riendas de tu vida y las responsabilidades gruesas se asoman, pero en mi caso, aunque técnicamente eso sí está pasando porque ya me gradué, trabajo y quiero fervientemente muarme en poco o mediano plazo, mi mente aún divaga y quiere estar de vez en cuando recorriendo rincones infantiles o de hace un lustro. Y creo que al final todo es un tema de actitud, porque dentro de mí sé que simplemente ya es tiempo de dejar y soltar ciertas cosas y tomar otras que vienen como nuevos retos y a la vez como interesantes destinos. Pongo un ejemplo personal que hace comprender todo sencillamente: hace aproximadamente 6 meses me fui a España por un mes para terminar una maestría semi presencial en mercadeo digital. Suena como un plan envidiable, pensándolo bien, sí lo fue, sobre todo porque en 1 mes me le di la vuelta al país y hasta fui al Santiago Bernabéu (el sueño europeo de varios que conozco), pero en medio de toda la emoción de irse sola de viaje (por primera vez sola) y estar fuera de casa 1 mes con toda la libertad del mundo, un pensamiento se colaba entre mis millones de ideas creativas de cómo aprovechar Murcia, Madrid, Cartagena,Valencia y lo que surgiera: me perdería el retiro pre cuaresmal parroquial. Lo sé, suena a algo completamente desfasado el hecho de estar pensando en perderse un retiro cuando tienes el viaje de tu viaje enfrente, pero quiero aclarar que ni siquiera se trataba del retiro en sí, porque retiros había tenido de vicio desde que estaba en pastoral juvenil, esta vez se trataba de algo más personal: mi yo externo quería irse con todas sus fuerzas a España, pero mi yo interno tenía un conflicto emocional al saber que tendría que ver fotos, videos y escuchar comentarios como por un mes de todos emocionados por haber ir al retiro (por que sí, en efecto, así son todos cuando vienen de algo que los emociona, hablan del mismo tema hasta cansar a quiénes no formaron parte de ello…luego analizaré si eso es bueno o malo). En fin, se trataba de un estado emocional algo averiado, incluso con 8 años de estar viviendo mi camino de fe en pastoral juvenil, aún me resultaba difícil ir soltando ciertas rutinas por el hecho de que ya tocaba crecer y tomar otras responsabilidades. Quizás lo que más me afectaba era que siempre había estado rodeada de amistades que por más afinidad y confianza que nos tuviésemos, seguían siendo un poco menores en edad que yo y por eso yo les llevaba una delantera en cargos que hacía que experimentara todo esto de maestrías, trabajo y horarios que chocaban con actividades típicas parroquiales mucho antes. En resumen, a pesar de que sabía que tenía todos los motivos a mi favor para estar ya cruzando otras fronteras, una parte de mi aún se sentía nostálgica por ver a los demás en sus andanzas pastorales mientras yo empezaba a acatar funciones más de adulta. Y de adulta no tengo mucho, porque ni de mi edad parezco, pero sí me parece sumamente emocionante (con el cansancio incluido) el hecho de ir creciendo y tomando nuevas responsabilidades. La delgada línea entre ser dependiente a ya no rendirle cuentas a nadie es una fase que aún no cruzo, porque aunque tengo mi propio dinero y llevo el control de muchas coas en mi vida ahora, aún soy dependiente en otras cosas que me permitan tomar el título de “Miss Independent” que tanto aclama Ne-Yo.

 

Pongo otro ejemplo: tengo que admitir que soy una personal terriblemente inconforme. Podría decir que no tengo motivo alguno para sentirme mal, con envidia (porque sé que es un pecado fatal) y encaprichada por asuntos tontos, pero aunque quiera ocultarlo aún me pasa. Me pasa y por eso les pongo otro ejemplo: hablemos de una peregrinación que había en mi parroquia y que no pude asistir. No eran motivos de dinero, ni de falta de ganas ni mucho menos de miedo al clima, era solo una cuestión de que ahora trabajo y estoy a unos largos 8 meses de sentir que merezco vacaciones. El asunto es que por mi trabajo era imposible que fuese a la peregrinación y vamos, eso es completamente comprensible. Además, me resulta hasta vergonzoso escribir que me sentía mal por no ir cuando ya había tenido la oportunidad de ir a dos JMJ y de tener vivencias de fe que de seguro compensaban faltar esta vez a una actividad. Me sentía sumamente feliz por quienes estaban yendo, sobre todo por los que por primera vez salían del país, pero el duende, hechicero, mago o lo que sea que carcomía mi mente hacía que aún así me sintiera mal porque no estaba participando de aquello. Si hay algo que caracteriza a las personas cuando viven algo emocionante es que no dejan de hablar de ello, y aunque lo exponen con mucha alegría y buenas intenciones, es imposible que no se vaya colada alguna pizca de interés en aprovechar la oportunidad para hacer sentir mal a quiénes no han ido. ¿Y cómo lo sé? Porque yo he estado ya en ambas posiciones, he sido de las que se siente mal al oír a todos hablar de lo genial que ha sido y la euforia del momento cuando fuiste de los pocos en no estar y he sido de las poco importa que a veces exagera lo que vivió solo para hacer alarde de que fui parte de algo que otros no. Y no se escandalicen, saben que es la cruda verdad de todo esto. Ahora bien, en este punto no había eso, por ahora aquí no habían alardes ni personas con malas intenciones, solo estaba yo, lidiando nuevamente con mi monstruo interno de la madurez.

 

Al final, estas situaciones sólo son una muestra de que todos podemos sentirnos ajenos a algo a lo que antes nos identificábamos, pero no es por algo malo, son sólo los cambios de la vida y lo que nos corresponde por crecer. Cuando recién entré a pastoral juvenil veía chicos mayores que yo darnos las riendas y cedernos sus lugares en coordinación de pastoral o como miembros activos porque ellos ya no tendrían la misma disponibilidad de antes… Por 8 años viví mi juventud en la Iglesia y considero que participé casi que en todo lo que salía porque tenía tiempo y un camino bastante ligero, ahora toca ceder ese lugar a las nuevas generaciones que al igual que yo hace 8 años, vienen dispuestos y con un corazón alegre a descubrir la alegría de servir, amar y ser discípulos. Actividades siempre habrán, y por ende, siempre habrá un grupo de chicos animados por vivirlas. Aquellos recuerdos de eventos que participé son fotos y videos que chicos menores que yo no experimentaron, y ahora los videos y las fotos que ellos toman son de vivencias que toca vivir a un grupo que viene con las pilas cargadas. Nos toca ser el ejemplo, ser consejeros y sobre todo, animadores en la preparación de fe de los que vienen dando pasos de esperanza ante una sociedad que está cada vez más podrida.

 

Nadie dijo que madurar era fácil, pero es cierto que cada etapa tiene un regalo distinto y mágico, nos toca permitirnos crecer con alegría y experimentar las nuevas sorpresas que tiene la vida dependiendo de cada etapa que vivimos.

Please reload

Nuestra red de escritores"Como un granito demostaza" te da la bienvenida.

¿Tienes algún artículo que deseas publicar? ¡Únete a nuestra red de escritores! Envíanos tu escrito a comoungranitodemostazapty@gmail.com

  • Wix Facebook page
  • YouTube Social  Icon
  • Instagram Social Icon
Please reload

Recent Posts

November 15, 2019

October 22, 2019

October 15, 2019

October 4, 2019

September 26, 2019

September 24, 2019

Please reload